viernes, 8 de marzo de 2013

DI PATISSERIE

Si la mujer fuera un postre...


La mujer hecha postre: Le Femme (inspirado en nosotras)



Con recetas de estilo francés y una clásica tendencia de decorado, Di Patisserie ha tejido su primera muestra de elegancia dentro de su sede ubicada en San Isidro, un espacio que te trasporta en un santiamén al mundo de los chocolates, el arte y la frescura de las frutas.

 Si la mujer fuera un postre, sería "Le Femme", una receta en la que resaltan los sabores que más nos atraen; me sorprendió el color coral intenso que le pusieron en el exterior, los delicados pétalos confitados y el detalle del cuadrito de chocolate blanco (tan lindo que me dio pena comerlo); en el interior se encontraba un mousse de vainilla, una gelée de champagne, duraznos picados y una base de bizcocho húmedo. 

Le Femme por dentro
En esta temporada de calor, agradezco más que nunca que se haya creado un lugar así; primero, por mi pasión por el dulce; y segundo, porque al cruzar las puertas de vidrio, parece que llegase al cielo por lo fresco del ambiente, mis papilas gustativas saliban cuando contemplo los postres que reposan en vitrina.

Si son "chocolate lovers", adoraran el segundo ambiente dedicado al chocolate peruano traído desde Tingo María, ahí están en exhibición los bombones y delicadas obras de arte en base a ese insumo.

Me contó Ursula Loayza, una de las chefs pastry encargada de esta propuesta, que cada receta está hecha con los mejores productos de calidad y que el resultado es el sabor y la sensación que dejan en boca. 

Por el día de la mujer, los encargados de la tienda anunciaron que Le Femme va tener un descuento del 30%, o sea costará S/7, y será válida solo para nosotras. 

Los postres de Di Patisserie muchas veces son para llevar y los envuelven tan bien que nunca hay problema a la hora del traslado, pero si quieren quedarse a comer allí, lo ideal es pasar el tercer salón del fondo donde las esperan simpáticos sillones morados y unos stands llenos de productos artesanales que han sido elaborados por el equipo de cocina de la escuela de gastronomía de la Universidad San Ignacio de Loyola.

Hay infinidades de postres, colores, texturas, cada creación ha sido bien ideada y nada empalagosa, creo que el concepto es el punto adecuado tanto para adultos y jóvenes. Las mujeres el día de hoy son las reinas, dense un salto por Di Pattiserie y me cuentan que probaron. ¡Feliz día a todas!


DETALLE
Dirección: Av. Dos de Mayo 930 –San Isidro
Teléfono: 317-1057
Horario de atención: De lunes a viernes de 7:00 a.m. a 9:00 p.m./sábados y domingos de 8:00 a.m. a 4:00 p.m.

lunes, 25 de febrero de 2013

ICECREAM FACTORY


Me derrito por ti


Fotos:  Jhonel Rodriguez

Amo los helados, pero siempre me llega el antojo de noche. Soy bien contreras, deben saberlo; así como también deben saber esta historia: a finales del 2002 se abrió un paraíso de la frescura y el color, en medio de una zona transitada de San Isidro y para un público inquieto que buscaba novedad. Se trata de Ice Cream Factory, una heladería con una filosofía artesanal, de buena presentación y  a un precio lo bastante justo para matar el calor.

La marca fue recomendada por mi amiga Ana Maria Coronado, experta en el tema de sistemas de inocuidad alimentaria (AMCN Soluciones), así que más segura que nunca, llamé a Max Yaji, creador de esta propuesta, y me explicó todo el background de sus helados.

Helado de cheesecake de saúco
“Comenzamos con 35 sabores aproximadamente, pero en total fabricamos cerca de 120, los que han ido rotando en el tiempo (….) De acuerdo al estudio, la gente prueba un par de veces un nuevo sabor, pero siempre regresa a los clásicos como la maracuyá, lúcuma o la fresa”, me dijo. 


En mi caso, siempre pido y re-pido lo más raro de la lista, así que me aventuré por el de lúcuma con trozos de brownie, fresa-chirimoya-guanábana y el de chocolate cuzqueño (chocolate con canela); además de probar un poco el de maracuyá y el de chocolate belga. Ricos, cremosos y con la ausencia de colorantes e ingredientes industriales.

Me quedé con antojos de probar los milkshakes batidos con helados, los batidos calientes (hotshakes), el de baileys y el pisco sherber (la más borracha), que es la receta de un helado ácido (maracuyá o limón) más el aguardiente bandera. Pero esa experiencia se merece otra cita obligada.

El espacio es pequeño, pero lo suficientemente cómodo para quedarse allí un buen rato; y si están de paso -entre las 2 y 5 de la tarde- pues agréguenle a su tiempo unos 8 minutos adentro del local, ya que a esas horas la demanda crece. El precio es de S/5.50 (una bola) para arriba.

DETALLE
Dirección: Av. Conquistadores 395-San Isidro
Teléfono:2222633
Horario de atención:de 10am a 10pm

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Colorin colorado: postre terminado


Preparar un postre es como escribir un cuento, con sus tres respectivas partes: ingredientes (inicio), preparación (nudo) y el emplatado (desenlace), siendo este último el que determinará el éxito de la receta. Mientras que algunos optan por adornar con muchos detalles, otros mantienen un estilo más sencillo; en cualquier caso jamás deberán producir un choque de sabores o malos contrastes. Sin embargo, para decorar un plato no es necesario haber estudiado en grandes escuelas, solo se necesita tener un poco de criterio.

El emplatado, que en términos culinarios significa el decorar el plato de comida para una adecuada presentación de tal forma que sea simpática a la vista y que deja carta libre al pastelero para expresar una cocina creativa.

Esperado final

Por lo general, cada repostero(a) adopta un estilo peculiar: el arte barroco en la repostería moderna, por ejemplo, es el que lleva una fiesta de detalles pomposos y más adornos alrededor, lo que logrará el giró de cabeza de muchos golosos o también el rechazo de un comensal causal, esto lo convierte en un arma de doble filo. No hay que excederse.

De otro lado, el estilo clásico es aquel que usa la receta original, sin ninguna variación, pues busca rescatar las raíces del postre, logrando trasladar a las personas a otras épocas con tan solo un bocado. Otra importante cualidad es lo sencillo del decorado, en el que normalmente se usan trozos de fruta o un poco de coulis para acompañar.

En cambio, el estilo moderno trata de romper esquemas, las recetas ya no son las mismas, han sufrido grandes variaciones en cuanto a ingredientes y técnicas; además, han sido creadas nuevas herramientas para simplificarnos el trabajo. Y ni que decir del decorado: ahora se presentan los detalles muy elaborados ya sea de modo natural o de manera molecular.

Para no olvidar

Un buen ejemplo de repostería clásica es el que realiza Osvaldo Gross del Canal Gourmet, sencillo y fresco; mientras que en el Perú esta Sandra Plevisani con un estilo más moderno y muy barroco, que tiene como firma su famoso rulo de caramelo.

Si lo que se busca es impresionar usando cualquiera de estos estilos, se debe tener en cuenta lo siguiente:


  • Elegir primero el plato adecuado, con el fondo neutro. Para los postres calientes conviene uno redondo, mientras que para los fríos pueden usar los rectangulares o cuadrados.

  • Para la decoración: de preferencia solo adornar con elementos naturales y/o artesanales -nunca artificiales- por cuestiones de salud.

  • Los colores: en una torta nunca deben presentarse más de cuatro colores, mientras que en un helado los colores son los que darán vida a este postre infantil.

  • Si lo que desean es darle elegancia y no están muy seguros de qué usar, pueden optar por las frutas de temporada en trozos regulares o por las flores, muchas son comestibles y dan el toque de frescura a los postres cálidos.

    Hasta el más mínimo detalle puede marcar la diferencia. No hay moraleja para esta historia, solo un detalle final: dejarse llevar por la creatividad, mucha gente lo agradecerá.